miércoles, 27 de marzo de 2013

Dubrovnik - Old Town

By Sole

Tomamos las calles con pendiente por las que habíamos llegado en el taxi, hasta llegar a la entrada de la ciudad amurallada, Old Town. Como su nombre lo indica es la parte más antigua de la ciudad, que se encuentra rodeada por una muralla de 2 km de longitud y 16 torres de vigilancia. Tiene una calle principal, Placa, de unos 500 metros, que conecta las dos entradas, la Puerta de Pile y la Puerta de Ploce. Nosotros estábamos más cerca de esta última, por lo que fue durante la estadía nuestra principal vía de ingreso y egreso al lugar. En las entradas aún se pueden observar las grandes puertas que antaño se cerraban durante la noche para proteger a los habitantes de los ataques externos.
Tanto las construcciones como sus calles peatonales son de piedra. Placa está en lo que sería la zona más baja de la ciudad; de esta parten calles transversales que se van transformando en solitarias escaleras ascendentes. La región más céntrica se encuentra poblada de negocios, muchos de los cuales venden souvenirs, y restaurantes de todo tipo con mesas en las calles, cubiertas por toldos o sombrillas; muy pintoresco.



Cuando ingresamos aún era temprano y había muy poca gente. Old Town es un área peatonal, pero en las primeras horas de la mañana se suelen ver motos o pequeños vehículos motorizados que acarrean mercadería a los restaurantes y negocios. Caminamos por las lustrosas calles, de un extremo al otro de la ciudad, tratando de identificar las edificaciones sobres las que habíamos leído en la guía que teníamos. Es un lugar maravilloso, es como ingresar en un cuento.
Al salir por la puerta de Pile, llegamos un jardín con unos árboles que tenían unas flores pequeñas con muy rico aroma, parecido al de los azares, que hicieron que Dubrovnik fuese la ciudad con mejor olor de todas las que visitamos. 

Luego de un rato, regresamos a la casa de los Peric. La habitación ya estaba lista! Esta era en el primer piso, con un balcón con una impresionante vista del mar, la isla de Lokrum y parte de Old Town. Enseguida pusimos atención en la mesa con sillas que estaban en el balcón, que serían nuestro lugar de desayuno y descanso de los siguientes días.

Nos pusimos ropa más cómoda y volvimos a salir. Otra vez bajamos a Old Town; nuestra siguiente actividad era recorrer la muralla. Tras pagar 70 Kunas, y subir una escalera llegamos a la parte superior de la misma. Realmente vale la pena visitarla. Desde arriba se tiene una vista panorámica de Old town con sus calles y techos de tejas con diferentes tonalidades. En el año 1991 la ciudad fue bombardeada por serbios y montenegrinos, resultando afectados durante los ataques gran parte de las edificaciones. Luego de más de 20 años, aún se pueden ver en algunos lugares las consecuencias de los brutales bombardeos. Casi todos los techos tuvieron que ser reparados, evidenciándose en la coloración más brillante y colorada de las tejas, que contrastan con las más oscuras y opacas de los tejados que no fueron dañados.
No menos impresionante es la vista que ofrece del mar y la isla de Lokrum, ubicada frente al viejo puerto. Aun desde la altura en la que estábamos podíamos ver la transparencia del agua, que permitía visualizar el sector subacuático de las rocas que había en la costa.



Luego de caminar cerca de una hora llegamos al punto de partida. Ya era cerca del mediodía y el sol se hacía sentir. Cuando estábamos saliendo, vimos que había una larga fila de un tour de orientales con sus mega- cámaras esperando para comprar los tickets para entrar. Fue la mejor decisión que pudimos tomar al ir temprano, ya que pudimos recorrerla tranquilos, y sacar decenas de fotos sin tener tanta gente que se interpusiera.

Dimos unas vueltas más por algunas de las calles que habíamos caminado a la mañana y por otras que fuimos descubriendo, buscando un lugar lindo para comer. Terminamos encontrando un pequeño restaurante en una calle interna poco transitada, con unas 5 o 6 mesas en la calle, "Konoba Lanterna". Nos atendió un mozo muy atento y pulcro. Elegimos 2 platos con pescados, estando tan cerca del mar hubiese sido tonto no probar a los habitantes de sus aguas. Las víctimas fueron un pez de carne blanca que venía acompañado de salsa de tomate y arroz, y un atún grillado al ajo con espinaca. 

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