martes, 22 de enero de 2013

Esquel - Introducción

By Sole
Enero 2011. Nos tomamos el avión y nos fuimos a Esquel!


Esquel es una ciudad pequeña ubicada en el noroeste de la provincia de Chubut, Argentina. Está ubicada en un valle rodeada de cerros, y habitada por alrededor de 40000 personas. Tiene varios atractivos turísticos, como el centro de esquí La Hoya, que funciona en invierno, el clásico tren, La Trochita, y a escasos kilómetros, el parque nacional Los Alerces, entre otros.

Hubieron varias cosas que nos llamaron la atención:


- tenía varias avenidas principales (Ameghino, Alvear, Fontana, Yrigoyen) con gran circulación de vehículos, pero sin semáforos. Cruzar la calle dependía de la buena voluntad de los conductores o la suerte.

- hoteles, hosterías, empresas de turismo y algunos locales comerciales no aceptaban tarjetas ni de crédito ni débito. Y en muchos lugares si uno no reclamaba el ticket o boleta de compra no lo entregaban espontáneamente; les gustaba mucho manejar dinero en efectivo o simplemente se estaban comiendo el 21% de IVA que me cobraron con cada compra???

- había locales comerciales (alguno vendía equipos de camping) y restaurants cerrados por vacaciones!!! Si no trabajan en temporada alta de turismo, cuando trabajan???

- en los restaurants de la zona no cobraban la gran avivada "servicio de mesa". En Buenos Aires y alrededores cuando uno va a comer a un restaurant le traen una panera con un par de panes, y/o grisines, y/o focaccia, con queso crema o manteca o alguna salsa para untar. Esto tiene un precio que aparece especificado en la cuenta como "servicio de mesa". Voy a comer sola, me dan una panera y me cobran $5. Vamos a comer 2, nos traen la panera y nos cobran $10. Vamos a comer 4, nos traen la misma panera y nos cobran $20. Este $5 es simbólico, a veces es más plata.
En Esquel te traían la panera y salsa para untarle sin costo adicional, y hasta te la recargan si se acababa!

- saliendo de la parte más céntrica, las calles no estaban asfaltadas y en general no había veredas, salvo la de algún vecino que se la construyó. Para ir de la terminal de micros a la hostería, tuvimos que recorrer unas 5 cuadras por calles de ripio, pasto, yuyos y en la parte donde fuimos más afortunados un alisado de cemento o lajas, con las valijas a cuesta.

- cada casa tenía su perro, algunos detrás de rejas y otros en la vereda. Estos animales ya me olían a lo lejos y se desesperaban por ladrarme. Entre ir caminando por la vereda que no existía (pasto, canto rodado) prefería ir caminando por la calle de ripio.

- vimos más cobradores de estacionamiento en la vía pública que en Buenos Aires. Sospechamos que la mitad de la población de Esquel trabajaba de "trapito oficial" en las calles más céntricas.

- tenía un cementerio bastante grande que se veía bien en el viaje en La Trochita. Por el tamaño debía haber más muertos que vivos en la zona.

- muchos negocios que vendían calzados y juguetes, pero no tantos niños en las calles.

- a diferencia de lo que había leído en algunos blogs, la atención recibida en negocios y restaurants fue cordial y amable.



No hay comentarios:

Publicar un comentario