jueves, 28 de febrero de 2013

Villa Ventana - Alrededores

By Sole

Ultimo día en Villa Ventana. Estábamos un poco cansados físicamente por lo caminado el día previo, así que aprovechamos para recorrer las localidades vecinas.

Tomamos la ruta 76, pasamos por el parque, esta vez sin detenernos, hasta llegar a Villa Serrana La Gruta. Era una villa mucho más pequeña que Ventana, siendo la única edificación que llamaba la atención La Capilla Nuestra Señora de Fátima. Está ubicada en medio de un gran predio verde, y resulta imponente en un pueblo tan chiquito. Dimos una vuelta por el lugar, sin bajar del auto, y volvimos a salir a la ruta 76, para continuar camino hacia Tornquist.



La ciudad de Tornquist, es la cabecera del partido; esta ya tiene calles pavimentadas, estación de servicio, hospital (el que tiene los sueros antiofídico) y la típica plaza principal con iglesia y municipalidad. Justamente el edificio de la municipalidad es una de las atracciones destacadas del lugar, construido con estilo Art Déco por el arquitecto Francisco Salamone.
La plaza principal Ernesto Tornquist, en cuyo centro está emplazada la iglesia, cuenta con la distinción de haber sido diseñada por el paisajista Carlos Thays. En un sector de esta hay un lago artificial que cuando fuimos estaba siendo restaurado.



Nuestro próximo destino: Saldungaray y Sierra de la Ventana. Volvimos a tomar la ruta 76, esta vez en sentido contrario al que habíamos venido. Luego de transpasar unos kilómetros de Villa Ventana, nos desviamos por la ruta 72 hacia Sierra de la Ventana. En lugar de detenernos ahí, continuamos 9 km más hasta Saldungaray.
Este pueblito fue un viaje en el tiempo. Construcciones antiguas, algunas parecían de principios del siglo pasado, que aun conservaban sus materiales originales, la vieja estación de tren, la plaza principal, con iglesia, y municipalidad, tenía todo lo que tiene un pueblito. Paramos en la estación, la cual aún se encuentra en funcionamiento (2 veces por semana pasa el tren) y está muy bien conservada. En ese momento estaba absolutamente deshabitada, ni siquiera los fantasmas estaban ahí! 



Llegamos a la plaza principal en busca de la oficina turística, siguiendo carteles que nos fueron conduciendo hacia ahí. Hubo un detalle que no calculamos, que eran las 12 del mediodía y estábamos en un pueblo! La oficina estaba cerrada!!! Así que sin siquiera haber encontrado el cementerio, atractivo del lugar, por haber sido su portal una obra de Francisco Salamone, volvimos para Sierra. 

En Sierra de la Ventana, buscamos un lugar para almorzar. Antes de encontrarnos con los alimentos dimos unas vueltas en auto por el lugar. Pasamos por el Barrio Parque Golf, construido frente al Campo de Golf, donde las calles no tenían nombre, pero sí las manzanas (Los aromos, Los robles, Los zorzales, Las acacias, etc). Un lugar bastante pintoresco, con algunas casas de categoría; había dinero invertido en la zona! Atravesamos las vías del tren, pasando al costado de la estación local, y nos detuvimos cerca de la calle principal, Av. Libertador Gral San Martín para almorzar. Terminamos en un resto-bar llamado Don Quijote, con mesas de madera rústica, y una minibiblioteca, con libros que uno podía leer durante su visita al local.



Luego de comer, y chequear los e-mails, el lugar tenía wifi, pasamos por la estación de servicio a cargar combustible, y volvimos a Villa.

Al día siguiente regresamos a Buenos Aires.

anterior

2 comentarios:

  1. Hola, leo tu crónica y me dan ganas de ir a pasear por Villa Ventana y alrededores. Hace cuánto tiempo la escribiste?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! Es un lindo lugar para ir a pasar un par de días con muuuchas tranquilidad. Esto fue escrito en septiembre de 2011 durante el viaje.

      Eliminar