miércoles, 27 de febrero de 2013

Villa Ventana -Final del primer día

By Sole

Estuvimos dando vueltas hasta las 16:30 hs, horario en que abrió el "Supermercado". Este tenía un sector de verdulería con carteles que decían "NO TOCAR"; evidentemente algunas cosas no eran autoservicio, como estamos acostumbrados en la ciudad. La misma empleada del sector fiambrería dispensaba los vegetales y frutas. Pegado a estos estaba la carnicería.
Había pocos productos de marcas de la zona, la mayoría eran los mismo que se podían encontrar en un super de Buenos Aires, pero con un costo mayor (entre $1 y $3 más caro cada uno de estos, lo que al final de la cuenta hacían una diferencia importante). La mayor parte de los productos tenía su precio pegado en una pequeña etiqueta como en el pasado y no utilizaban lector de barras. Y por el tamaño del lugar era esperable que hubiese 1 sola caja para pagar.  Parecía más un supermercado chino...
Decía un cartel que "razones ecológicas", estaba prohibida la entrega de bolsas plásticas en la zona, no se si será verdad o era simplemente para ahorrar dinero. Cada uno tenía que llevarse su propia bolsa o comprar una de las que vendían en el lugar. Para los pobladores locales tenían el decoro de buscarles alguna caja de cartón para el transporte de su mercadería. Zafamos del asunto porque de casualidad teníamos en el auto 2 bolsitas del "Monarca", el super de Tandil. Metimos lo máximo que pudimos ahí y las cosas más grandes en la mano. Tratamos de hacer las compras para toda la estadía, ya que el "super" cerraba los domingos a la tarde y todo el día lunes.
Para volver tomamos ya las calles internas, que si bien su velocidad máxima era de 20 km/hora estaban en mejor estado que Cruz del Sur.
A pesar de haber pasado el horario de siesta, la paz siguió reinando en el lugar. Mucho silencio, apenas se oía el canto de los pájaros, el ruido de los ramas y hojas agitándose con el viento, nada más.



Volvimos a la cabaña con las provisiones y tuvimos una merecida merienda. De ahí en más comimos todo lo que no habíamos comido durante todo el día... la picada, que fue seguida de un asadito. Bue, pasó mucho tiempo hasta que comimos el asado, que fue calificado como uno de los más lentos de la historia! El carbón que compramos en el super, no compensaba el precio con su calidad, no calentaba!!! A duras penas se cocinó la carne...

Esa noche llovió! Qué miedo! Lluvia y viento en "el medio de la nada", sin medios de comunicación y rodeados de calles de tierra sin asfalto!!! No sabía si íbamos a volver a la civilización en auto o en balsa!!!

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