jueves, 18 de julio de 2013

San Martín de los Andes - Mirador Arrayán

By Sole

Próximo destino: Mirador Arrayán!
Caminamos nuevamente hacia el lago, sin dejar de apreciar los rosales y plantas de lavanda, estas últimas llenas de abejas, que había en las veredas. Preciosas.


Rosales en las veredas

Tomamos la ruta vieja, pavimentada hasta llevar al desvío hacia un viejo hotel abandonado, lugar en el que giraba a la derecha y continuaba ascendiendo, pero de ahí en adelante el camino era de ripio. En forma aislada se veían algunos desvíos hacia propiedades ubicadas entre esta ruta y la ladera del cerro, que deberían tener una linda vista al lago. Luego de 45 minutos, en el que recorrimos 4,5 km y ascendimos unos 200 metros, llegamos! Había 2 miradores, separados por unos escasos metros. En cada uno había un deck de madera, con un banco para sentarse a apreciar el paisaje. Nos ubicamos en el segundo, con el termo y el mate. Además de la vista panorámica de la ciudad y el lago, vimos un desfile de personas que llegaban con sus autos hasta el lugar, se tomaban algunas fotos y seguían viaje. Cuando estuvimos solos, aprovechamos para sacar algunas fotos. Cuando Seba me pidió que me ubique, naturalmente me coloqué de espaldas a la ciudad, ya que para mí esa era la vista del mirador. Se sorprendió ya que para él, el mirador estaba ahí para que la gente mirase hacia el lago, no hacía la ciudad. Mismo lugar, 2 puntos de vistas opuestos, urbanidad vs naturaleza.


La vista según Sole

La vista según Seba


































Cuando comenzó a desaparecer el sol, pero antes de que anochezca, regresamos. Pasamos por “El entrerriano” a comprar el jamón y queso más caro de la ciudad, pero no el de mejor calidad. Como teníamos heladera en la habitación, compramos fiambre para hacer sandwichs para los almuerzos de los próximos días. Regresamos a la hostería!
Cuando llegamos, no podía creer lo que mis ojos veían!!! El school bus estaba estacionado enfrente!!!! Las sospechas se confirmaron cuando en el front desk estaba el guía del tour de ciclistas. Lo recordaba perfectamente porque cuando estábamos en el desayunador le había comentado a Seba que tenía cara de asesino serial. Habiendo tantos lugares en SMA, justo tenían que estar ahí, no podía ser posible!!! Esto nos pasa por elegir muy buenos lugares! Casi programo el despertador en ese mismo momento para ir a desayunar antes que ellos!!!
Caminamos un poco más por el centro, buscando los lugares que Seba había preseleccionado para comer basados en el ranking y opiniones de tripadvisor. Algunos fueron descartados mientras que otros permanecieron en la lista de elegibles. Como no teníamos ninguna preferencia esa noche, hicimos un sorteo, quedando seleccionado “Doña Quela”.
Antes de ir a cenar, pasamos por la oficina de “Incendios, Comunicación y Emergencias”, el I.C.E., para registrarnos para hacer al día siguiente el ascenso al Volcán Colorado.
De ahí nos fuimos a “Doña Quela” (San Martín 1017), un restaurante que funciona en lo que fue el comedor del “Hotel Lacar”, el primero de SMA, construido en el año 1910. Con decoración de época, detalles en madera y elegancia, nos pareció un lugar muy agradable para comer. Mientras esperábamos los platos que habíamos ordenado nos trajeron pan de campo, con un paté de berenjenas, delicioso y aceite de jalapeño, picante! Seba comió ciervo con hongos y puré de papas con lluvia de almendras tostadas, y yo trucha grillada con vegetales al wok; para beber una cerveza Lacar y un agua mineral.



De postre nos compramos, camino a la hostería, 2 chocolatitos en Abuela Goye, un marroc y un semiamargo con pasas al ron.


Cuando volvimos a la hostería le pregunté a la encargada por los ciclistas, sus palabras fueron sumamente tranquilizadoras! Sólo un par estaban alojados ahí, el resto estaba repartido en otros alojamientos porque ellos no tenían más lugar. Íbamos a poder desayunar tranquilos!!!

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