domingo, 28 de junio de 2015

En busca de los Big Five!!!

Domingo 12 de octubre 2014

Otra vez arriba a las 4:30 hs! Royal, el chofer y guía del día, nos esperaba en el comedor con café preparado. Estaban los dos norteamericanos del día previo, y se sumó una extraña pareja conformada por una rubia y un oriental de tez trigueña. Estos últimos venían preparados con dos vasos térmicos que llenaron de café negro.
Esta vez en lugar de la combi salimos en un vehículo abierto de safari del lodge. No fue necesario firmar la “Indemnity form” puesto que lo habíamos hecho en el check in. No llovía, ni había pronóstico de lluvia para el resto del día pero estaba húmedo y brumoso, y además hacía frío.
Recorrimos la distancia que nos separaba del parque a una velocidad menor que el día anterior; la visibilidad era escasa. A las 5:30 hs estábamos comenzando con la actividad propuesta para ese día.

Esta vez sólo teníamos permitido circular los caminos pavimentados aptos todo público; había otros vehículos similares al nuestro y varios autos particulares que recorrían lentamente el lugar buscando animalitos entre la bruma que creaba una imagen muy particular. En esa temprana hora de la mañana llamaban particularmente la atención las grandes telas de araña desplegadas entre plantas y arbustos, reflejo de la intensa actividad de los insectos imperceptibles a nuestros ojos por la distancia a la que estábamos.

Incy Wincy araña tejió su telaraña...

Se nos dibujó una sonrisa en la cara cuando vimos que de a poco comenzaba a salir el sol – ese gran ausente de los últimos dos días-. Nuestros tiritantes cuerpos tapados con las frazadas que había en el camioncito también se alegraron.

Amaneciendo

Comenzamos con los infaltables impalas, algunas cebras y jirafas. A esta altura estábamos tan habituados a ver estos animales que ya no nos asombraban tanto. Obviamente que no les negamos varias fotos, pero nuestro interés estaba en ver especies que no hubiésemos visto hasta el momento. 

Jirafa en las tinieblas

Nos cruzamos con una camioneta con ocupantes de aspecto musulmán que intercambiaron un par de palabras con Royal. Le pasaron el dato de que “alguien” había visto un leopardo. Deseoso de una buena propina aceleró y fuimos bastante rápido, casi sin detenernos a ver lo que pasaba a nuestro alrededor, hacia el lugar que le habían indicado. No tuvimos problemas en identificar el sitio ya que había varios autos estacionados mirando hacia un árbol que apenas se distinguía entre la bruma. Miramos, no vimos mucho. Sacamos los larga- vistas, y luego de un rato y con bastante imaginación logramos ver lo que nos indicaba Royal: un impala colgado del árbol. Del autor del hecho no había rastros. Igual nos quedamos un rato mirando –al igual que el resto de los autos- a ver si sucedía algo. Estábamos tan deseosos del que “predator” regresara a terminar lo que había comenzado que pasamos varios minutos intentando detectar cualquier tipo de movimiento; ante la quietud en la escena decidimos seguir como el game drive.

Jueguemos a "Buscando al impala"...

Siguieron luego un par de rinocerontes, kudus, más cebras, baboons, warthogs y pájaros varios. (FOTOS)

Perfil de kudu

Rinos

Cebra posando para la foto


Warthogs

Mamá baboon con su pequeño

Tampoco faltaron los buitres que no sé porque llamaban tanto la atención de los norteamericanos; cada vez que veíamos uno exclamaban “A vulture!!!” como una emoción tal como si hubiesen visto un leopardo!!!

" A vulture!!! OMG!!!"

Al acercarnos al río vimos los infaltables hipopótamos que apenas asomaban del agua, y comenzamos con la búsqueda del cocodrilo que finalmente encontramos! Quietito tomando sol sobre un pequeño banco de arena estaba él; sólo era cuestión de buscarlo!!!

Cocodrilo tomando sol

Hicimos una pequeña parada en el portal Sabie Lower para usar el toilette, y seguimos hacia el siguiente portal donde íbamos a desayunar. El camino en este sector corría paralelo al río Sabie, y como ya habíamos comprobado previamente, donde hay agua hay animales.

Elefante a la izquierda!!! Dos elefantes!!! Nooo, hay más!!! De repente apareció una manada de elefantes y no contenta con mostrarse pasó caminando delante de nuestro vehículo rumbo al río que teníamos a la derecha!!! Impresionante!!! Más de 10 elefantes juntos y a muy pocos metros!!! Tras cruzar la ruta se metieron entre los árboles y en grupos fueron hacia el agua, donde se quedaron. No lo podíamos creer, era algo que no esperábamos!!! Las máquinas de fotos no daban abasto!!!

Nunca soñé con ver tantos elefantes juntos!!!

Avanzamos unos metros más y vimos que había varios autos parados mirando un grupo de árboles. Miramos y no vimos nada. Royal habló con otro chofer y así nos enteramos que había un león. Larga-vistas + mucha imaginación: león durmiendo. A unos 50 metros de distancia, parcialmente tapado por un árbol había un león tirado panza arriba –como un pollo a la parrilla- durmiendo. Durante el tiempo que estuvimos mirando apenas movió una pata y la cola que terminaba en un plumerito de pelos. No es raro que lo hayamos encontrado descansando ya que es la actividad que hace durante 20 de las 24 hs del día. Habíamos visto al león, pero no de la manera que nos hubiese gustado; estaba tan lejos y en una posición tan rara que hasta dudé en marcar en mi check list de animales “león”.

León panza arriba

“Seguimos???” nos preguntó el chofer. Sabiendo que eran las 9:30 hs y se venía el desayuno todos le respondimos “Siiii”. Minutos después estábamos en el picnic site “Nkuhlu”. Este pequeño complejo tenía parrillas, mesas de camping y sanitarios en pleno contacto con la naturaleza. Nos acomodamos en una mesa junto al río y Royal repartió las viandas de desayuno que incluían fruta, yogurt, jugo, huevo duro, sándwich de jamón y queso, chocolate y galletitas; bien variadito. Fue un lindo picnic a la sombra de un árbol. Olvidé mencionar que lejos habían quedado las frazadas de las primeras horas del safari; había salido el sol y la temperatura ascendía sin freno.

El tiempo que estuvimos ahí vimos varios pájaros con unos colores increíbles; si los hubiese visto pintados en un cuadro hubiese creído que las tonalidades eran producto de la imaginación del pintor… No faltaron tampoco coloridas lagartijas, algunas de las cuales intentaban mimetizarse con el entorno.






Aún nos quedaban un par de horas de safari por delante, así que con las energías renovadas continuamos con la actividad. No faltaron jirafas –incluyendo una pequeña- tomando agua, antílopes varios, un grupo de baboons de todos los tamaños a ambos lados de la ruta, el león durmiente que seguía en la misma posición, algunos pájaros, kudus, impalas, cebras y lo que más nos llamó la atención por la cercanía: un hipopótamo. Aún con la piel húmeda estaba paradito al costado del camino, nunca había visto uno desde tan cerca… me pareció enorme!!!

Divina combinación de colores

Qué estará pensando?
Hipo!

Movidos por la curiosidad regresamos al árbol donde a la mañana estaba colgado el impala. Esta vez con más claridad, ya no quedaba ni rastro de la bruma matutina, pudimos ver que el animal continuaba ahí… su asesino no había regresado a comer.

Encontraron al impala?

El calor se estaba haciendo insoportable –debería estar cerca de los 37ºC pronosticados- y el viento que se generaba con el movimiento del vehículo era caliente… Ya cerca del mediodía dimos un par de vueltas más pero sin mucho éxito; apenas había algún grupo de impalas o cebras que se resguardaban bajo los árboles de los agobiantes rayos del sol.

Regresamos al Crocodile Bridge, donde compramos un par de cosas en la proveeduría y regresamos al lodge donde teníamos el resto del día de descanso; con tanto calor venía muy bien un chapuzón en la pile...

Luego de hacer fiaca durante toda la tarde a las 19:00 hs ya estábamos firmes esperando la cena! Al ser domingo a la noche supongo que la mayoría de los turistas locales debían haber regresado a sus casas y por eso la cantidad de huéspedes era menor; la cena volvió a ser con menú y mozos. Comenzamos con una greek salad y rechazamos la sopa de papas. Seguimos con una canastita de masa philo con pollo como entrada y un medallón de carne con puré de papas y vegetales salteados como plato principal. Delicioso, el cocinero del lugar es excelente!!! Culminamos la cena con pancake de banana y una ginger cake con bocha de helado. Las cenas fueron 1000 veces mejor de lo que podríamos haber imaginado.

Mientras cenábamos en la terraza exterior comenzó a soplar una brisa que poco a poco fue bajando agobiante temperatura. Rato después también apareció una seguidilla de relámpagos que nos hizo sospechar que se venía otra vez la lluvia, pero esta nunca llegó...

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