lunes, 5 de agosto de 2013

San Martín de los Andes - Rafting Río Hua Hum

By Sole

Nos levantamos y nos fuimos a desayunar, un poco más relajados que el día previo, ya que nuestra actividad empezaba recién a las 9:15 hs. A dicho horario nos pasó a buscar una combi para hacer la excursión “Rafting en el río Hua Hum”. Si bien teníamos el río Chimehuin más cerca, el ambiente de estepa que recorría no nos pareció el más atractivo, así que decidimos ir un poco más lejos con la promesa de navegar por la selva Valdiviana.
Cuando subimos ya había una pareja a bordo; en la media hora que siguió dimos muchas vueltas por la ciudad, en parte cargando pasajeros, y creo que la mayor parte del tiempo buscando algún objeto que alguien le había encargado al chofer para que comprara, y no estaba en ninguna de las casas de outdoor.
La excursión quedó conformada con 3 parejas de alrededor de 30-35 años, y 4 chicas un poco más jóvenes que venían juntas. Cuando Seba vió la composición del pasaje, dudó de la flotabilidad de los gomones!!! Casi todos los pasajeros tenían un sobrepeso importante.
Nos acompañaron 3 guías, uno de los cuales esperó a la combi, junto a un tráiler con 2 gomones cerca del inicio de la ruta 48, la misma que habíamos tomado para ir al volcán Colorado.
El viaje fue tranquilo, en un camino de ripio con muchas curvas y contracurvas. Pasamos por la entrada de las playas de Yuco (inicio de senda a laguna Las Corinas) y por Nonthué (el inicio de la senda al  cerro Mallo). Nos llamaron la atención los carteles de señalización que tenían el dibujo de una “M” que anunciaban la presencia de curvas y de ángulos muy cerrados.
A las 11:00 hs llegamos a la Hostería Hua Hum, a menos de 2 km del cruce a Chile, donde bajamos. Entregamos los DNI para hacer el trámite de migraciones, ya que el rafting comenzaba en el sector argentino del Hua Hum y terminaba del lado chileno.  El problema fue cuando dijeron “no pueden cruzar con alimentos ni medicamentos, así que todo lo que hayan traído tiene que quedar acá”. Tuve que vaciar más de media mochila! Tal vez sea un poco exagerada pero tenía hasta 1 ampolla de adrenalina en el equipaje. Dejamos todo lo que no podía  pasar a Chile en una especie de garaje, donde la empresa guardaba su material de trabajo. Nos cambiamos de ropa; aunque aún estaba fresco nos quedamos con shorts, remera y ojotas. Nos tuvimos que poner los chalecos salvavidas y cascos, siendo opcional el traje de neoprene y los rompevientos, oferta que fue rechazada por todos. Hicimos bien en no ponernos nada de esto ya que de apoco fue subiendo la temperatura, siendo prácticamente imposible permanecer al sol, llegado el mediodía.
Ya estábamos listos para salir!!!

Caminamos unos metros hasta la orilla del lago Nonthue, donde nos repartieron en 2 gomones, las tres parejas por un lado y las 4 chicas por el otro; cada grupo iba con un guía. El 3º auspiciaba de fotógrafo, y se fue a hacer los trámites migratorios con el chofer.
Nos explicaron como agarrar el remo, remada hacia adelante y hacia atrás. Flotamos los metros finales del lago, que se transformó rápidamente en río, tras pasar por debajo del puente que conducía a la cascada Chachín, ubicada unos 2,5 km más adelante. Después vino la explicación de las maniobras de rescate por si alguno caía al agua. Cada uno estaba encargado de sacar del agua al que tenía sentado al lado. Ops! Qué problema!!! La chica que estaba sentada al lado mío mínimamente me duplicaba en peso!!! Rogaba que no se cayera, porque en ese caso estaba perdida!!! No se asusten!!! Nadie cayó de la balsa durante todo el recorrido!


Río Hua Hum

El agua del río era cristalina permitiendo ver el fondo pedregoso; en algunos sectores hasta se podía ver alguna trucha nadando. Recordemos que es un pez exótico, introducido por el hombre en la región, que desplazó a la fauna marina original. No fueron los únicos animales que vimos. Un visón se asomó en la costa del lado izquierdo, y fue recorriéndola, avanzando entre la vegetación, por varios metros en nuestra misma dirección. Un Martín Pescador nos pasó por delante, y se posó sobre una rama a menos de 2 metros del gomón. Un biguá pasó volando por delante, y otro volaba en círculos en el interior de la selva. Tampoco faltaron las lagartijas, en una playa de piedras donde hicimos una parada!
Salvo Seba, nadie sabía remar! Eramos un desastre!!! De mi ya lo sabía, no me sentí tan mal cuando constaté que todos eran tan malos como yo!!! Mr deportista remó por todos!!!
Desde el punto de vista técnico el rafting era de grado II-IIB. Según el guía a principio de enero el caudal del río suele ser mayor por el agua de deshielo. Ahora el agua estaba un poco más baja, lo que provocaba que en algunos rápidos hubiese piedras que sobresalían bastante del agua, y había que ir esquivándolos para no quedar varados arriba de una.


"Rápidos" en el río Hua Hum

A medida que nos fuimos adentrando en el lado chileno del río fue aumentando la humedad ambiental, haciéndose la vegetación más espesa, con mayor cantidad de helechos. Nos detuvimos en un piletón con aguas termales que rondaban los 40ºC. Nos sentamos en el borde del mismo con los pies hacia adentro, en contacto con el agua.


Con las patas en los piletones

Antes de derretirnos, volvimos a los gomones, y unos metros más adelantes volvimos a bajar, pero esta vez en una pequeña playa de piedras, donde nos podíamos bañar. La temperatura del agua hizo imposible el chapuzón! Ni siquiera Seba que mete las patas en cualquier lado pudo tolerarla. Cuando nos parábamos en el agua, en lugar de acostumbrarnos a la temperatura de la misma, dejábamos de sentir los pies!




Alrededor de las 13:30 hs desembarcamos en Chile, donde nos recibieron con tortas fritas! Mi 2º rafting, la 2º torta frita de mi vida; la 1º había sido en el Corcovado. Cada uno subió con su torta frita, y nos sentamos sobre los chalecos salvavidas para evitar mojar los asientos, ya que en los rápidos nos habíamos mojado un poco.
Tras 5 minutos ya estábamos en el puesto de gendarmería recuperando los documentos. Un kilómetro después llegamos a la hostería. Nos dieron 1:30 hs para comer, tiempo que no nos resultaba suficiente para ir y volver cómodos a la cascada Chachin (5 km para ir y volver más 30’ de caminata por el sendero).
Inicialmente nos sentamos en un muelle a comer pero fuimos corridos por las abejas, probablemente unas chaquetas amarillas que habitaban la zona, que parecían ávidas por el fiambre que teníamos. Terminamos sentados en la playa; cuando la comida se terminó los insectos se fueron.
Caminamos unos 600 metros hasta el puente que cruzaba sobre el río para sacar unas fotos, y volvimos. Pocos minutos después subimos a la camioneta y emprendimos el regreso.
Si bien parecía una camioneta de 1º clase al lado de la Araucana que nos había llevado y sacado de Traful, tenía algún problemita que hacía que avanzara con gran dificultad en las cuestas. Llegamos un poco atontados tal vez por la temperatura, la poca ingesta de líquido durante el día, el movimiento del vehículo, etc.
Bajamos en el centro de SMA y nos fuimos a Mamusia a comer helado! Mamusia es un negocio que tiene una parte de chocolatería y otras de heladería. Compramos ¼ kg de frambuesa y dulce de leche granizado, riquísimo. Mejor que el que habíamos comido en la “Abuela Goye”.
Volvimos a la hostería, y nos dimos un chapuzón en la pileta. Si bien el agua estaba tibia, porque era climatizada, a los pocos minutos me dio frío y salí; Seba duró menos aún.
Subimos a la habitación a acondicionarnos para la cena. Mientras nos bañabamos encendimos la tele. Seba se puso un poco triste por el fallecimiento de su gran ídolo el “facha” Martel.
Fuimos a cenar a la pizzería “La Nonna”. Pedimos una fugazeta especial (muzarella, provolone, cebolla y olivas negras). Seba la acompañó con una cerveza artesanal Lacar negra. Muy rica pizza.


Frase del día en homenaje al “facha”: “Colorado el 36!!!” (piel de gallina para fanáticos de Brigada Z).

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